miércoles, 4 de enero de 2017

Reformas fáciles para transformar tu hogar

PISO PILOTO RESIDENCIAL MEDITERRANEO | MYRAMAR.COM

Hoy vuelven los expertos de Houzz a publicar en mi blog. En esta ocasión con consejos para transformar nuestra casa con unas pequeñas reforms y trucos estéticos.

Son muchas las ocasiones en las que una vivienda pide a gritos una reforma integral; pero, a veces, por falta de presupuesto o energía, hay que contentarse con un rápido lavado de cara que la actualice. La buena noticia es que son muchas las opciones para darle un aire totalmente nuevo al inmueble, con una inversión controlada y con reformas que, a menudo, puede llevar a cabo uno mismo. Toma nota de las propuestas de los expertos.

Expertos consultados:
Pili Molina, diseñadora en Masfotogenica Interiorismo
Rosa Bramona, diseñadora de interiores
Demetrio Muñoz, director de Suelos y Paredes

1. La pintura: aliada para paredes y techos
Cuando nos enfrentamos a la remodelación rápida de una vivienda, el estado de las paredes y los techos es determinante, especialmente por su importante peso visual en el conjunto. Veamos opciones:

  • Cambia el blanco por el gris y añade molduras. “Solo con cambiar el socorrido blanco por una tonalidad de gris, darás un nota de actualidad”, asegura la diseñadora de interiores Rosa Bramona, quien propone ir un paso más y dar un acabado original a las paredes, ¿Cómo? “Coloca molduras –las de hoy día son ligeras, flexibles y fáciles de colocar. Píntalas en el mismo color de las paredes o en un tono más claro o más oscuro de la misma gama, para aportar dinamismo a la estancia y/o delimitar zonas”, explica.
  • Haz uso de papel pintado, pizarra y espejos. Pili Molina es diseñadora en Masfotogenica Interiorismo. Para ella, “el uso de papel pintado, pintura de pizarra o una sucesión de espejos, simplemente apoyados en la pared”, son propuestas muy a tener en cuenta. 
  • Dale protagonismo a los techos de la casa. Pili Molina también sugiere alzar la mirada y poner la atención en los techos, para pintarlos de un color diferenciado, “y dar un punto de novedad a un ambiente”. Además, como explica la experta Rosa Bramona, “en el caso de techos muy altos, propios de pisos antiguos, pintarlos en un color oscuro hará que las dimensiones de las habitaciones se equilibren”.

A House On The River

2. Alisa las paredes y esconde el gotelé
“Como alternativa al –costoso y molesto– alisado de paredes, opta por revestimientos vinílicos, especialmente diseñados para su colocación sobre todo tipo de superficies”, desvela Demetrio Muñoz, director de la empresa madrileña Suelos y Paredes: “Se solventan las irregularidades de la pared sin necesidad de tratarlas, incluso, si hubiera que hacer rozas, para empotrar cableado o tuberías”, dice.


Todo lo que imagines gracias a los suelos vinílicos

Kalkstensvägen

4. Viste los ambientes con cortinas, textiles y pantallas de lámparas
Además de aportar calidez al ambiente, nos servirán para ocultar unas ventanas anticuadas. “Las telas son un recurso increíble para cambiar el aire de una habitación”, ratifica Pili Molina, quien conoce de primera mano el poder del atrezzo en la decoración de la casa.

Además de cortinas y estores, ten en cuenta que cojines, fundas, plaids y pantallas de lámparas, transformarán una ambientación, “sin tener que invertir mucho dinero o tiempo”, recuerda Molina.

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7. Pon la cocina a la última
  • Cambia las puertas de los armarios. Como suelen ser estándar, renovar solo las puertas –encargándolas a una empresa de reformas o a un carpintero– es una opción para actualizar el look de la cocina. “Esto se verá reforzado, si sustituimos la encimera, el fregadero y el grifo por unos más modernos”, añade Rosa Bramona.
  • Plancha de acero o vidrio templado, para cubrir unos azulejos anticuados.
  • Renovar los tiradores y los zócalos. “También colocar un suelo de baldosas vinílicas formando un damero, por ejemplo, es una opción económica con importantes resultados”, cuenta Molina.
  • Cubrir las paredes y el suelo a la vista, bordeando los muebles y sin tener que separarlos o cambiarlos por otros. Esto supone un ahorro considerable en metros cuadrados de material. El suelo se instala quitando el zócalo que tapa las patas de los muebles, “se introduce un poco el material –hasta la paredes muy complicado– y, una vez vueltos a colocar, el resultado final no difiere de una reforma integral”, explica Demetrio Muñoz.

El vacío amoblado