viernes, 26 de julio de 2013

UN CASA PARA PERDERSE EN AUSTRALIA



En la bahía de Port Philip, al sur de Australia, se esconde 
este sofisticado refugio, una vivienda que se asoma al mar envuelta en una exuberante vegetación. El salón es un espacio luminoso, abierto al 
exterior y con una decoración dominada 
por el blanco donde el punto de color lo ponen los grandes cuadros .






La cocina, con dominio del blanco como el resto de 
la casa, tiene, sin embargo, 
un marcado aire futurista. Los tomates, las hierbas aromáticas... proceden 
del huerto que cultiva la 
propietaria y que está situado 
en uno de los jardines.







Entre todas las líneas rectas que 
predominan en la estructura y decoración sorprende el bambú, uno de los materiales más constantes en el mobiliario de la vivienda.








Via:Elle