viernes, 10 de mayo de 2013

UNA CASA INUNDADA DE COLOR




Con vistas al Cantábrico, acogedora y con estilo, lo tiene todo para enamorar. . Los grandes ventanales, que enmarcan el paisaje y gracias a  los estores enrollables, encargados a medida, se matiza la entrada de luz en el interior y se permite ver las maravillosas vistas al mar.






La decoración del salón-comedor apuesta por la combinación de mobiliario de estilos diferentes y el contraste de colores y texturas. Junto al comedor se creó un rincón de lectura y relax, con una chaise longue que entona con el resto del diseño.






En la cocina, se reservó el espacio más luminoso para ubicar el comedor de diario y para optimizar el espacio en la cocina, se proyectó una península que se prolonga en una barra para desayunos. Con un papel pintado de rayas se delimita visualmente el office, y las paredes ganan protagonismo, además un papel con lunares y vibrante cromatismo focaliza la atención en el frontal del área de trabajo.








Una dosis extra de vitalidad se siente en el dormitorio gracias al papel de lunares en un tono amarillo mostaza.





En el baño, sofisticado, el lavabo y la bañera son de grandes dimensiones, pero si hay algo que llama poderosamente la atención el la original cómoda situada bajo la ventana.





Bajo un toldo extensible, que protege el porche del sol, se creó una zona de estar con muebles de diseño actual y un alegre contraste de colores.



Via:Micasa