viernes, 1 de agosto de 2014

UN PEQUEÑISIMO ESTUDIO NÓRDICO EN BLANCO Y GRIS




Seguramente a primera vista no os parecerá un estudio tan pequeño, pero tan solo tiene 27 metros cuadrados. La clave para esa sensación de amplitud es crean un espacio único en el que se distribuyen salón, dormitorio y zona de estudio, algo muy típico en la decoración de apartamentos del Norte de Europa. Como podréis comprovar en las imágenes la mayor parte de metros se destinan a la zona de living, reservando tan solo unos pocos para un diminuta, pero práctica cocina. La ausencia de separación de estancias y la utilización del blanco, contrastado con tonalidades de grises, crea una luminosidad y sensación de amplitud en todo el estudio. También ayuda a la hora de decorar la utilización de mobiliario sencillo, que no recarga visualmente el espacio.











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