Mi marido es un amante del vino, tanto es así que uno de los mejores regalos que le puedes hacer es una buena botella de vino. En realidad tenemos una pequeña bodega instalada en el trastero donde guarda sus mejores caldos. Pero como es un poco incómodo bajar a por las botellas almacenamos algunas en botelleros abiertos en la cocina. El problema es que allí el vino no guarda la temperatura ideal, corre el peligro de estropearse y cuando lo servimos está demasiado caliente.
Así que estoy estudiando comprar una vinoteca. Si en tu casa también os gusta el buen vino no te pierdas este artículo.




